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DIARIO DE UN CAMPUSERO 3 (CAMPUS PARTY 2008)

DÍA 1 Capítulo 2, Trabajando como esclavos

Abrí los ojos antes de la hora que tenía puesta en el despertador del móvil, exactamente dos minutos antes, así que aproveché para desactivarla y que no hiciera ruido, craso error al volver a acomodarme y cerrar los ojos. Pero el descanso duró un poco más solamente, Kotai, con el que quedé a las 9 en despertarle, agitó la tienda cual oso enrabietado mientras meCdecía "¡despierta yaaaa!" pero no me pilló por sorpresa, unos minutos antes se me volvieron a abrir los ojos y viendo la hora que era decidí por arreglarme para salir de la tienda. Lo primero que hicimos fue asearnos un poco, después justo de la meadita mañanera, acto que duró unos tres minutos (asearse, no me refiero a lo otro). Con tiempo suficiente pero sin ir sobrados, vamos que con el tiempo justo, subimos al pabellón 3, el que engloba el ocio y cátering, para utilizar nuestro derecho a desayuno y coger un croissant, un poco deErepostería, un vaso de leche (como alternativa podías elegir café) y un zumo.

El desayuno fue deLlo más tranquilo, se notaba la ausencia de ciertos individuos paliceros y pude hablar de diferentes asuntos con Kotai. Tampoco nos demoramos mucho y acabamos pronto para ir camino aInuestros sitios para reunirnos con la tropa. Allí se encontraban ya cómodos Pocotico, Fastman, Álvaro, Lopinho y Vany, las ausencias de Dundi y Albatalía se debían a que estaban en conferencias y charlas.

Como trabajadores que somos, Vany y Álvaro seguían con el trazado de Valencia, Putotico haciendoAde las suyas, Frasquiman (parece la fusión de FastMan y Equiman) desaparecido y Kotai se puso con su Nemesis y yo a seguir con los gráficos de explosiones y enemigos. Pasó elEtiempo con el grupo concentrado en su trabajo y desconectamos unLmomento porque a Kotai se le ocurrió colgar el primer cartel en un lateral del pabellón, a la altura en donde estamos sentados, mientras no conseguimos las bases de los palos altos para poner el cartel principal. La puestaMdel cartel fue una auténtica odisea, queríamos ponerlo más alto de lo que podíamos y no contábamos con escalera, pero eso no es problema paraEnosotros, yo acabé subido a una máquina expendedora de bebidas y lo de PocoticoNfue la releche, acabó subido a los hombros de Vany y cuando acababa de engancharla en un sitio, ambosStrapecistas se movían a la vez hacia el mismo lado para no tener que bajar al sevillano yAvolverlo a subir. La escena era mitad de acción, mitad cómica, aunque me decanto más por lo segundo en su totalidad. Mientras tanto, yo seguía subido agarrando elJotro extremo del cartel y poniendo la última brida, en un lugar más seguro y estable.

Llegó la horaEde la carrera, cuando parece que todos nos ponemos de acuerdo para cerrar los programas que utilizamos para dejar simplemente uno, el MiniRacingOnline, llamémosle nuestro recreo. Era laOprimera carrera seria del campeonato de MRO en la Campus Party, en el circuitoCde Montmeló, en tierras catalanas y con altas temperaturas, un infierno para los monoplazas, pero conUla suerte de manejarlos con el aire acondicionado a toda potencia en los pabellones (ya hay genteLacatarrada, pero ninguno de nuestro grupo).

Durante las prácticas iban accediendo a la pista todos los pilotos que participamos, con unos diezTminutos de prácticas un poco desastrosas al tener a cada uno probando diferentes estrategias, pero pronto pasamos a clasificación y se puso un poco de orden y otros tantosOminutos de vueltas, esta vez válidas para la carrera. Como recordatorio deciros que se corre conTcolisiones activadas, en modo simulación y manteniendo estrategia, lo que significa que hay que llevar cuidado y poner gasolina suficiente porque luego no te la devuelven hasta entrar en boxes. EstoElo digo porque mi clasificación fue floja, como todos sabéis no soy rápido, pero al menos tomo la precaución de hacer bien mi trabajo, que consiste en conseguir algún puntito, como antaño hacía Minardi F1 Team, el equipo para el que "trabajo", no como mi compañero de equipo, conocido por el MRO como "Pitor" queLclasificó con poca carga de gasolina y dejó para la carrera tan solo dos litros, peorOque Serginho en sus mejores tiempos.

El momento de la carrera llegó, el semáforo iba encendiendo lucecitas para el apagón que significaba el inicio de la batalla. Como de costumbre salí rápido, buenos reflejosDlos míos en las salidas para luego cagarla en las siguientes vueltas, pero de momento iba bien. El primer problema lo tuvo Pitor, que nada más apagarse el semáforo echó marcha atrás (maniobra prohibida pero permitida esta vez por ser la primeraEvez y por las circunstancias) pero el coche se le atrancó, los nervios le jugaron una mala pasada yDnos dio tiempo a los demás a completar la primera vuelta juntándonos de repenteIcon su monoplaza atravesado de mala forma, provocando algunos accidentes no muy graves pero consiguiendo que el pobre piloto afectado perdiera velocidad y tiempo. Pitor estaba en unaCsituación complicada, el Safety Car no podía ni salir a pista porque como todos sabréis, no existeOen el MRO, así que tocó sortearlo como pudimos hasta que se metiera a boxes para solucionar su problema, hecho que tampoco consiguió al quedarse sin gasolina antes de llegar, vaya desastre de carrera, peor que los autosUlocos. El resto de la carrera bien, siguiendo mi ritmo lento, con pocos fallos y esquivando doblados novatos que no se apartan o no hacen la maniobra bien, provocandoNun sinfín de golpes y salidas de pista.

Nada más terminar la carrera surgieron los comentarios sobre ella, empezaron losBpiques, Pocoyo se iba enfadando y empezaba a coger nombres para sus próximas víctimas sobre su lista negra. Acabamos sobre las 13:15 y mientras seguíamos con lo nuestro (el trabajo)Ese hizo la hora de comer. Todos juntos cual bandada de pájaros nos dirigimos a por la comida, sufriendo una gran cola. Avanzaba lenta y el hambre que arrastrábamos no ayudaba. Dentro nosSencontramos de nuevo con la chica del año pasado que servía la comida, muy maja ellaAque nos recordó sus horarios de trabajo y que le debíamos una camiseta. Quedamos en dárselaZluego a la cena, que este año sí teníamos suficientes para regalar a la gente.

La comida consistió en un plato de garbanzos con patatas (en realidad eran los guisantesOde ayer con color cambiado), de segundo un par de salchichas con chucrut (col avinagrada) y de postre un melocotón. La fruta la verdad es que este año se están portando y sabe bien, aunqueBtampoco tenía quejas del año pasado y sí del año anterior, con el famoso día de la sandía asquerosa. Fue una comida tranquila, hablando como de costumbre de los diferentes temas que solemos tratar pero sinIincidentes diplomáticos.

Después de la comida nada mejor que el típico paseo por los diferentes puestos del pabellónEde ocio, observando los stands que han puesto con monoplazas simulados y otros artilugios que quedan de vicio, como el simulador de carreras a tres pantallas planas, con volante, cambio de marchas, pedales y lo mejor de todo, un asiento que simulaba el movimiento real del vehículo, hay vídeo del momento así que ya os loNmostraré. El resto de puestos pues más de lo mismo con respecto a otros años, repitiendo Microsoft con sus peleas de emoticonos, los de la página de Soldados con menos presencia, Antec que nos patrocina a nosotros y regalaba ventiladores para el ordenador, de los que enchufas en el puerto USB, los del club Zed repartiendo palomitas con dos muchachas con peluca verde fosforito y vestidas de colegialas, puesto de Logitech con elGsimulador de antes, Intel con dos monoplazas a escala en donde te montas en ellos y conduces otro simulador, los puestos de Telepizza, el del Norton con su puesto de chicas guapas y elegantemente vestidas, como el resto de puestos, que atraen paraRque te hagan un masaje otras personas no tan guapas ni elegantes y el otro de Rodilla (creo que se llama así) con bocadillosy sandwiches, no sé si se me escapa alguno más, he dicho los que me acuerdo de memoria.

Dejando losApuestos de lado y volviendo a nuestro campamento principal, no el de las tiendas sino el de ordenadores, por la tarde continuamos con nuestros menesteres. Como había tiempo de sobra, mientras seguían unos con el circuitos de Valencia, Kotai y yo fuimos aNuno de los Carrefour's de Valencia para cambiar unos soportes que compraron el día anterior pero que eran demasiado anchos como para ponerlos debajo de la mesa. Esos soportes servirían para sujetar los grandes palos que sirven de soporte para el gran cartel, así que con Kotai al volante llegamos en nadaDde tiempo y en el puesto de información les preguntamos sobre cambiarlos, por si ponían algún problema, pero todo fue perfecto, se pudieron cambiar por otros más altos y finos que cabían entre las patas de las mesas. A Kotai le dieron una tarjeta queEcontenía el dinero justo de la devolución, objeto que serviría de cambio por los otros artículos, pero las nuevas adquisiciones costaban 1 euro más cada una, por lo que hubo que apoquinar cuatro euros más en total. Con los soportes cambiados Kotai aprovechó para pasarse por una tienda de allí para ver si le quedaban las nuevas zapatillas de Puma con el logotipo de Ferrari, no hubo suerte, aunque tampoco iba muy esperanzado.

Camino de vuelta a la Feria de Muestras nos tragamos un buen atasco por todos los madrileños que cojen la autovía A-3 y estuvimos un buen rato parados, no muy lejos de nuestra meta, pero con las ganas de llegar para llenar de agua los soportes (15 litros cada uno por 4 que teníamos) y poner el dichoso cartel. Nada más llegar, después de dejar atrás el atasco y el coche donde pudo (no lo deja en el parking). Subimos con los cacharros y acto seguido cogimos con Deif y nos pusimos a llenarlos. La suerte es que en el baño hay un grifo con manguera que ayudaba al llenado de los soportes, el inconveniente es que cuando se abría la manguera, tres de los seis grifos que hay dejaban de funcionar, obligando a los demás campuseros a utilizar la mitad de la instalación, una pequeña molestia si no llega a ser porque tampoco hay tanta gente a la vez en el baño.

Con los soportes llenos, los llevamos a donde correspondían y empezamos con una segunda odisea, el montaje del cartel. Kotai por debajo de la mesa, cual rata por las alcantarillas, iba moviendo y acoplando los soportes, mientras Lopinho y Dundi sujetaban ambos extremos del cartel que fue lo primero que se hizo. Pocotico fue el encargado de volver a subirse a las alturas, esta vez a las mesas, sorteando los ordenadores, para poner las bridas de enmedio y poner los palos del centro. En uno de ellos iría mi Charmander, volviendo a coronar el cartel como reclamo y el único que podría valer era uno que sobresalía más que los otros y en donde se podía aprovechar para colgarlo de nuevo de la camiseta, pero a Pocotico le molestaba para poner una de las bridas y lo tiró de su sitio. Cuando ya estuvo todo el cartel montado, impresionante verlo en persona, con sus 5 metros de largo por 1,5 de alto me subí a lo alto para ultimar los detalles y colocar mejor las bridas, pero sobre todo para subir de nuevo a lo más alto a mi Charmy y como tampoco llegaba hasta el extremo del palo utilicé una silla para subirla encima de la mesa y ganar más altura. A esa altitud era más fácil colocarlo y ajustar mejor el cartel así que aproveché para ultimarlo, ya sólo quedaban los focos. Abrimos las cajas de las luces, los colocamos en su sitio, los enchufamos y lucía el cartel muy bien, menos por un pequeño detalle, uno de los focos se fundió, dejando el cartel medio iluminado y calculando con un foco el lugar preciso en donde iluminaría más.

Dejamos ese pequeño inconveniente para llegar al siguiente momento alimenticio, la cena, con otra cola, esta vez menos pesada y poniéndose algunos en el lugar de nuestra amiga mientras otros nos tocó en la otra cola. Cuando entramos al pabellón nos indicaron que fuéramos a la segunda fila, pero eso nos condujo a llevarnos una reprimenda de la chica que sirve la comida, la pobre que nos pidió la camisa que no le pudimos dar. Pero este año fue diferente, al rato llegaron Kotai, Pocotico, Vany y compañía y se pusieron en la cola en donde estaba ella, portando una camiseta del juego tal y como prometieron, así que cuando llegaron a su altura le dieron la ofrenda, con foto de Amsler incluída en un acto de homenaje nunca visto. Pocotico fue el encargado de entregársela porque es el que más confianza tiene con ella, hablaban durante todo este año por el messenger y tenían ganas de reencontrarse, es lo que tiene el amor, por mucho que Pocoligo lo desmienta. Quedaron en verse después de trabajar ella en la tienda de campaña del sevillano, para pasar una noche especial a la luz tenue de los focos del pabellón de camping (esto último no es cierto... pero ¿a que quedaba bien?).

El menú fue un exquisito plato de "almóndigas", lo digo así porque aparte de que mucha gente lo pronuncia de esta manera, el plato facilmente podría estar compuesto de albóndigas con un poco de almidón de almohada (de las antiguas), a Vany le tocó premio y masticó un trozo de plástico (con precio incluído, cero con algo, que también puede ser diez, veinte, treinta...), de segundo una ensalada de patatas (de las que sobró del puré hecho con los espaguettis) que no me pude tomar por llevar cebolla (mi religión está en contra del consumo de cebolla) y de postre un yogurt griego. La cena también fue algo tranquila, exceptuando el suceso de Vany y no llegó a ser tranquila del todo por el despiste de Pocotico, que se le olvidó la cucharilla para el postre y se levantó a coger una. Rápidamente observé indefenso el yogurt y como me quedé con hambre rapiñé un poco intentando que no se diera cuenta, algo imposible si uno se mete a la boca medio recipiente y luego le hacen reir no pudiendo tragar nada. Cuando llegó la pillada fue total, cogiendo el yogurt con su cuchara y obligándome a terminarlo de una sentada, cosa que no pude hacer y se cayó un poco por mi brazo. Sé que no le sentó bien pero en el amor (que se lo respeto y no me quiero entrometer en la relación con la chica del cátering), en la guerra (la que estamos llevando entre algunos) y en la comida (a las pruebas me remito) todo vale.

Después de la cena tocaba la segunda carrera del campeonato, una carrera en la que podía conseguir algún punto, un circuito que se me da bien, en el que me manejo con soltura, la que pueda tener dentro de mis posibilidades, pero el destino este año me depara otra labor en el Stadium y no es la de correr en la final. Con lluvia en Magny Cours simplemente había que ir con cuidado y trompear lo menos posible chocando lo justo, pero deja más margen para errar si no llega a ser porque con meteorología adversa mi tarjeta (ATI enemiga de Kotai) no se ve nada el circuito y no por potencia que la tiene, sino por incompatibilidad, viéndose el trazado como Canal+ en la época en la que estaba codificado. Pero me armé de valor y corrí, clasificando muy atrás, sin llegar a estar último y concentrado en adivinar por donde iría el circuito que me conocía medio bien. El comienzo de la carrera me lo tomé con calma porque no tenía posibilidades de ganar puesto, sin ver el asfalto no sabía en qué sitio podía apurar, en qué curva tenía que trazar más pegado, así que me decidí por ir con trazadas seguras, logrando hacer un par de paradas en boxes con éxito, hasta que a la tercera y cumpliendo con una bandera negra volví a pisar la línea de salida de boxes descalificándome. Logré dar 26 vueltas de las 35 que constaba la carrera, todo un logro si vierais cómo tenía que correr.

Como no sirvió de mucho la carrera se me quedó un mal sabor de boca por no haber podido hacer más, sabiendo que tenía muchas posibilidades, pero se me pasó rápido el malestar y me puse a dar paseos por diferentes páginas de internet. No me quedé hasta muy tarde porque estuve terminando de publicar el día anterior del diario y luego me puse a escribir otras cosas que ya leeréis. Me fui a la cama antes de las 4, dispuesto a dormir más tiempo que la vez anterior porque arrastraba sueño de dos días ya, el de antes del viaje a Valencia y el de la primera noche.

PD: Sigo saludando a gente, repitiendo saludos como el año pasado, esta vez a Charmik (mi coleguita de Murcia), a Jose (ya me echaré algún partido de fútbol contigo también, pero espero que recuperes un poco de forma) y al desaparecido Parry que desde que se ha echado novia no existe para el mundo, un saludo también para ella, mejor un besito jejeje.

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