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DIARIO DE UN CAMPUSERO 4 (CAMPUS PARTY 2009)

DÍA 4 Capítulo 5, La presentación del proyecto

Nueve horas me pasé al final durmiendo, y porque no me daba tiempo a bajar para al menos poder comer algo. Tampoco creo que estuvieran procupados por mi estado ya que ellos irían a lo suyo y bastante tendrían con continuar el apartado gráfico de las burbujitas y enemigos. De todas formas creí que ya era el momento de reunirme con ellos y hacer acto de presencia, sin estar del todo descansado, pero pensando en recuperar poco a poco a lo largo de las pocas noches que nos quedan.

A las tres de la tarde aproximadamente tocó el turno de la comida, sin demasiada hambre por mi parte, pero queriendo meter alimento al cuerpo por no haber desayunado y llevar desde la cena sin tomar nada. Nos ofrecieron para llenar nuestros estómagos unos spaguettis a la carbonara, de segundo filetes en salsa y de postre flan, un poco faltos de imaginación, siempre dándonos las mismas cosas. Estuvimos comentando los últimos flecos que quedaban pensando ya en la presentación de la noche, un rato relajado para digerir tranquilamente la comida y de vuelta a "nuestro" mundo.

La tarde la pasamos desarrollando, Kotai dejándose los ojos en la pantalla para seguir escribiendo más y más líneas de código, sin descanso, sin pausa excepto cuando en el programa saltaba algún error y ponía cara de mosqueo. Caco acabando más enemigos, yo pasando frutas a Pocotico para que las incorporara en el archivo de gráficos... a nuestro ritmo y dosificando las fuerzas, exceptuando a Kotai que iba al ciento cincuenta por ciento de sus posibilidades, un último esfuerzo para el momento importante.

Se iba acercando la hora, cada vez quedaba menos, la tensión se notaba en el grupo, los nervios a tope... nada de eso pasaba, os estaba tomando el pelo, yo creo que el único que estaba un poco intranquilo era el jefe pues el proyecto es suyo y quiere que todo salga bien. Con tanto follón casi se nos pasó un detalle que tenía pensado para cuando expusiéramos el juego, casi meto la pata porque la cosa prometía y nos quedábamos sin ella, me acerqué a Vany, le dije lo referente al plan, que ya lo conocía de antemano y lo aprobó, de los pocos que lo sabían, y también se quedó estupefacto por el olvido. Así que tramamos un plan fugaz aprovechando que el Carrefour® del Saler, el centro comercial que tenemos al lado, cerraba a las diez de la noche y aún teníamos media hora para buscar los objetos deseados, comprarlos, prepararlos y trazar el siguiente plan.

Fuimos para allá, nos dirigimos a la sección adecuada y... no localizamos lo que buscábamos, el tiempo se nos echaba encima, andando por todos los pasillos que podían tener lo buscado, pero sin éxito. Ya casi sin motivación y aceptando la derrota, pensando en algún otro lugar donde pudieran tenerlos, pero con la hora en contra, Vany divisó algo que nos podía servir, estuvimos observando un rato dicha tecnología y si funcionaba mejoraba con creces nuestras espectativas de éxito. Sólo tenía una pega, necesitábamos un destornillador, pero me acordé que Caco tenía uno que utilizó para cambiar su lector de DVD que el anterior murió de viejo, sino ya hubiéramos pedido algún destornillador a algunos de los 6000 campuseros que hay, no había ningún problema. Con todo el material en las manos y sin que nadie del grupo lo viera salimos del pabellón para ponerlo a prueba por la zona de puestos de comida. Al principio el mío funcionaba correctamente, el que fallaba era el de Vany, que con un poco de esfuerzo y tiempo empezó a funcionar, luego fue el mío el que fallaba y nos dimos cuenta que hicimos bien en comprar dos para asegurar uno en caso de fallo del otro. Con las pruebas hechas, de nuevo en los ordenadores y con todo el plan maestro trazado.

Antes del evento y para coger fuerzas fuimos a cenar lo que tocaba de catering, no faltaba más, así que comimos melón con jamón de primero, refrescante plato de verano y extrañamente bueno, quiero decir que con calidad superior a lo que nos tienen acostumbrados por aquí, de segundo pollo con salsa y patatas fritas y de postre elegías entre gelatina o melocotón. Esta vez no estuvimos tiempo sentados hablando y sentando la comida, teníamos que rematar la faena.

Llegó la hora, las 23:00 h, y anunciaron la presentación de proyectos de programación rápida, el orden en el que presentarían junto con el nombre de los mismos, y de nuevo este año el impresentable del organizador y miembro del jurado demostró la simpatía que tiene con nuestro Kotai diciendo el nombre del juego mal. "Bubble... Bubble..." se quedó atascado ahí, "Bubble a secas..." acabó diciendo para rematar la metida de pata (¿intencionada? sacad vuestras propias conclusiones). Seguro que todo el mundo conocerá el juego del "Bubble Booble" como para no saber decirlo bien. Me acordé del año pasado en el que al presentar el juego para decir el orden de intervención ni siquiera se acordaba del nombre, como si no lo tuvieran apuntado ni lo hubieran visto por el foro en el que se sube antes de la presentación. De nuevo me indigné, pero menos que el año pasado porque es algo que ya esperaba que hiciera el individuo este.

Fueron exponiendo los proyectos, la misma gente que todos los años, excepto unos chavales que hacían su primer juego. Las presentaciones un rollazo, cansinas, sin ritmo, se notaba que lo suyo era el programar y no el presentar, faltaba esa chispa que hiciera que el público se espabilara, y eso lo teníamos nosotros. El plan era que saliéramos Vany y yo con nuestros "juguetitos" mientras Kotai hablaba, pero Vany se echó para atrás en los últimos momentos, la vergüenza le pudo. Lo intentamos con Pocotico, mas desvergonzado y animador, pero se nos vino abajo a las primeras de cambio; al final tuve que hacerlo sólo echándome toda la responsabilidad sobre mis hombros y la culpa si salía mal. Nos pusimos en posición, al final Vany acompañaba a Amsler en el ordenador para mostrar el juego, Kotai preparando el portátil con su proyecto y repasando las últimas palabras de lo que diría, y yo por detrás diciéndole antes de que empezara que ni por asomo mirara a mi zona porque le despistaría. Me preparé el Charmander y lo que compramos y me puse en posición.

Comenzó la presentación, empezando por el editor del juego, pocas palabras después accioné el dispositivo y... la cara de Kotai un poema, la típica expresión de "trágame tierra", se le fueron las palabras pero conseguimos arrancar un aplauso del público. El jefe se recompuso y siguió presentando, con las risas todavía de alguno del público, y sobre todo de las nuestras, de Vany y Amsler al otro lado, las mías por lo gracioso que quedó y bien que salió y el resto de nuestro grupo desde el fondo sur del público. De vez en cuando le daba para tampoco saturar el ambiente y como la presentación tenía límite de cinco minutos tampoco di mucho el follón.

Concluído todo, nos sentamos en nuestros sitios, ya más relajados y con la sensación del deber cumplido, menos Kotai que no satisfecho por el trabajo siguió programando. Mientras nosotros decidimos pasar la noche jugando y distrayéndonos. Me puse el TrackManía para jugar casi todos los que quedamos, un juego que probé hace tiempo y no me convenció, aún así pasamos un buen rato y nos reímos mucho. La noche fue totalmente lúdica y ociosa. Estuvimos hasta las cinco y decidimos acostarnos para descansar y afrontar lo que sería el último día completo de Campus Party.

PD: Para saber lo que ideamos Vany y yo tendréis que esperar a las fotos.

PD de saludo: Se lo dedico a la mala organización de este año y a los no menos inútiles de los dinamizadores, que me han hecho abrir dos veces la mochila (dos personas diferentes) para comprobar lo que quieran que comprueben.

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